¡Nos encanta el verano! ¿Sabes cómo tomar el sol de manera segura?

Se habla mucho de los efectos negativos que tiene tomar el sol sin control ni protección. Un exceso puede causar desde deshidratación hasta cáncer de piel.

Y por supuesto, las típicas quemaduras solares. ¿Alguien se ha librado de ellas?

Pero son vacaciones y no queremos hablarte de la parte negativa. Queremos que obtengas un moreno bonito pero seguro.

¿Eso puede conseguirse?

¡Claro!

 

¿Cuáles son los beneficios de tomar el sol?

Es necesario para que nuestro planeta sea tal y como lo conocemos. Y también es un requisito para la vida en sí misma.

Estos son algunos de los beneficios que nos regala el astro rey.

Mejora problemas de la piel

Como la psoriasis o la dermatitis (por su efecto antiinflamatorio).

También ayuda a reducir el acné y evitar su aparición. Eso sí… ¡Con moderación!

Sobreexponerte puede provocar un “efecto rebote”. Se debe a que el sol engrosa la epidermis y obstruye los poros (y junto al engrosamiento de la epidermis), facilita la acumulación de sebo. Y, por tanto, empeora los síntomas del acné.

 

  • Favorece las defensas contra agentes patógenos

Una parte imprescindible del sistema inmunitario. Te protege contra agentes patógenos. (y ayuda a evitar infecciones).

  • Ayuda a rebajar el colesterol

El colesterol y la vitamina D tienen un mismo precursor, 7-dehidrocolesterol (7-DHC). Al tomar el sol se hace uso de este precursor para sintetizar la vitamina D. (y ya no se usa para sintetizar el colesterol).

Esto hace que se reduzcan sus niveles.

(Que en verano comamos más frutas y verduras, o andemos más, también ayuda).

  •  ¡Te da buen rollito!

Mejora el bienestar promoviendo la síntesis de serotonina.

Un neurotransmisor que regula el estado de ánimo.

  • Aumenta la síntesis de vitamina D

Una vitamina indispensable para el desarrollo y buen estado de los huesos. La mayoría de vitamina D proviene de la síntesis cutánea durante la exposición solar.

De hecho, en los países con menos sol tipo Inglaterra, se ha observado que las deficiencias en vitamina D son muy comunes.

 

¿Cómo tomar el sol para ponerse moreno de manera segura?

Tomar el sol sin protección es una locura.

Si lo que quieres es lucir un tono de piel bonito sin riesgo de quemaduras solares, apunta:

 

  • Prepara tu piel antes de exponerte

 

Te ayudará a protegerla de la radiación solar.

¿Has escuchado eso de que comer zanahorias te pone más moreno?

Es una verdad a medias.

Las zanahorias en sí no tienen ningún efecto sobre la producción de melanina (el pigmento natural que nos broncea y protege del sol).

Es el betacaroteno que contienen (el que les da el color anaranjado), el que puede acumularse en tu piel y “colorearla”, haciendo que adquiera ese tono.

De hecho, se ha visto que la suplementación con betacaroteno puede reducir el enrojecimiento cutáneo inducido por la radiación UV.

Un ejemplo son las cápsulas de Heliocare Oral, que protegen la piel antes y durante la exposición solar.

¡Estimulan un bronceado bonito y seguro!

 

  • Ve poco a poco

 

No es cuestión de que el primer día de playa te pegues 6 horas “vuelta y vuelta”.

Es mejor ir incrementando el tiempo gradualmente.

(10 minutos más cada día. Empezando por una exposición de 15 y sin sobrepasar la media hora en verano u hora y media en invierno).

De esta manera favorecerás la adaptación natural de tu piel a medida que sintetices melanina.

 

  • Elige bien tu fotoprotector

 

¿Te has fijado que en las cremas solares vienen las siglas FPS?

Factor de Protección Solar.

Para que te hagas una idea. Si en tu protector solar pone FPS 20, quiere decir que estarás protegido del sol durante un tiempo 20 veces mayor que si no llevases crema. 

Cuando pasa este intervalo, tu piel recibe el mismo impacto solar que alguien que nunca usa protección.

Se recomienda un factor por encima de 30 para garantizar un mínimo de cobertura.

Elegir bien el fotoprotector nos lleva a la siguiente recomendación:

 

  • Toma precaución extra si tienes la piel blanca

 

Si lo que quieres es tener un morenito suave, recuerda que la piel blanca se quema más.

¿Por qué ocurre esto? Porque se produce menos melanina (recuerda que es el pigmento natural que nos broncea y protege de la radiación solar).

A su vez, protege de la radiación solar. Cuando te expones al sol, la producción de melanina aumenta. (Y te bronceas más).

Las cremas solares actúan diseminando los rayos del sol

Si tu tono de piel es blanco, necesitas dispersarlos lo máximo posible con cremas o sprays solares de alta protección como el de La Roche-Posay, (A tope de protección).

 

  • No te fíes de los días nublados

 

Una mañana te levantas y dices: 

“Está nublado, vamos a pasear por la orilla del mar”.

Te vistes, coges tus gafas de sol y te pones en marcha.

¡Error!

Olvidas el protector solar.

Aunque esté nublado, los rayos de sol también llegan a tu piel. Protégete siempre

 

  • Evita las horas más intensas

 

Procura no tomar el sol entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde. Son las peores horas.

¿Por qué? 

Las radiaciones son mayores que en otros momentos del día.

Las horas más seguras son por la mañana (antes de las 10 mucho mejor) y al atardecer. (Que es cuando más a gustito se está y puedes broncearte sin pasar calor).

 

  • Renueva el protector solar

 

¿Todavía piensas que con una vez que te eches crema vale? 

Si vas a pasar todo el día bajo el sol, recuerda que debes volver a dártela cada 3-4 horas. 

Lo ideal es que extiendas la crema sobre todo tu cuerpo media hora antes de la exposición.

En caso de que te metas al agua, la renovación debe ser más frecuente. (Cada 2), (Aunque sean resistentes al agua, algo se pierde).

 

Ten sentido común: hidrátate, evita el sol intenso y protégete. Con estos sencillos 7 consejos podrás presumir de un bronceado bonito ¡y sano!

Tomar el sol es bueno si sabes cómo. Y si tienes dudas… ¡Aquí estamos para ayudarte! ¡Contáctanos!

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