¿Hongos de piscina? Aprende a evitarlos con estos consejos

Son momentos para disfrutar del sol y ponerse en remojo. Una época del año donde la ropa sobra más que nunca. Este cóctel de ingredientes es uno de los causantes de los hongos de piscina.

Seguro que la recuerdas como frase mítica del verano en tu infancia:

“¡Cálzate! ¡Qué cogerás hongos!”.

Ojo, que ir descalzo no es lo único que aumenta las probabilidades de cogerlos.

Te vamos a contar cuáles son los hongos de piscina más corrientes y qué hacer para prevenirlos.

¿Cuáles son los hongos de piscina en la piel más comunes?

Pitiriasis versicolor

Pertenece a la familia de la levadura, pero en versiones menos buenas como la Malassezia furfur. Uno de los hongos que provoca la infección.

El calor, la humedad y la sudoración son sus factores predisponentes. 

Suele ser más usual en la parte superior del cuerpo en forma de manchas que blanco-amarillentas.

No es contagiosa y no pica como otras. (Las veremos después).

La parte menos buena es que suele ser recidivante. (O lo que es lo mismo, puedes volver a tenerla más veces si se dan las condiciones).

Este hongo de piscina suele tratarse con lociones y geles antifúngicos. En casos más graves, con fármacos orales.

Pie de atleta

Conocido como tiña pedis, es la infección fúngica de verano más común. Los hongos dermatofitos son responsables de que hagan visitas regulares durante el verano.

Saben ir “donde más duele”: justo entre los dedos de los pies. E insisten en no dejar lucir tus pies ideales en las vacaciones.

Los síntomas incluyen picor, ardor y una piel con apariencia escamosa y quebradiza.

¿Qué facilita la infección? Calor, humedad y sudor. El trío perfecto que ayuda a su extensión. Y a diferencia de la pitiriasis versicolor, el pie de atleta sí es contagioso.

Lo bueno es que remite muy bien con cremas antimicóticas que no necesitan receta. Lo no tan bueno es que también puede reaparecer.

Candidiasis

Todo un clásico. Esta micosis se produce por el hongo Candida. (Forma parte de la flora común de la piel, pero puede volverse patógeno en determinadas condiciones).

Te sonará sobre todo porque es frecuente que afecte a la mucosa vaginal. Incluso puede aparecer en el tracto digestivo o en la boca (muguet).

Como en otras infecciones fúngicas usuales, el calor, la humedad y el sudor hacen que se extienda más. Una mala higiene o un sistema inmune debilitado también te predisponen a ello.

El picor intenso y la quemazón son sus síntomas estrella.  

Lo menos malo es que suele tener un buen pronóstico. Los productos tópicos antifúngicos normalmente acaban con el hongo en días.

Si la cosa se vuelve más grave o no remite: directo al médico.

 

8 consejos para prevenir hongos de piscina

Ahora que ya sabes cuáles son los hongos de piscina más habituales, te falta conocer lo más importante:

¿Cómo librarte de ellos en verano?

 

  • Seca bien tus pies

 

Cada vez que salgas de la piscina no dejes que se sequen al aire. Sécalos con la toalla (sin prisa).

La idea es llegar a cualquier recoveco donde el hongo pueda instalarse. Axilas, entre los dedos, etc.

 

  • Cámbiate de calcetines con frecuencia

 

Si por ejemplo te bañas por la mañana y pasas la tarde jugando al tenis con los amigos, cámbiate los calcetines al menos una vez en ese día.

Así impedirás que los hongos se sientan cómodos para infectarte.

Otra opción es olvidarte de los calcetines y optar por sandalias deportivas. Sentirás fresquito en tus pies y no se te cocerán.

 

  • Evita el agua caliente

 

Aunque seguro que con estas temperaturas no te apetece, por si acaso te avisamos: no conviene que metas los pies en agua caliente.

Al macerarse, los hongos penetran más fácilmente.

 

  • No andes descalzo

 

El consejo clásico por excelencia. 

Calzarte es una buena protección ante los hongos de piscina.

 

  • No te pases con las cremas tópicas

 

Si el médico o el farmacéutico te ha dicho que te la apliques durante X días: hazle caso. Si te excedes en su uso, la crema puede perder eficacia. (El hongo se hace resistente).

Hacerte baños de pies con antisépticos al final del día son una buena manera de prevención.

 

  • Refuerza tu organismo

 

Que un mismo hongo ataque a una persona y a otra no depende mucho de cómo esté tu sistema inmunitario.

Para reforzarlo puedes tomar complementos que refuercen y estimulen tus defensas como. Un buen ejemplo es Inmunoferon.

 

  • Lava tus pies con mimo

 

La higiene inadecuada es otro de los factores que desencadenan la presencia de hongos.

Usa geles antisépticos como Germisdin. Sin jabón y con pH fisiológico, que protege mejor tu piel.

 

  • Acude a un especialista

 

Si dudas: ve a un especialista para que te valore.

Y si es tarde (o no te dan cita hasta dentro de unos días), ve a tu farmacia más cercana.

En Farmacias Carrascosa estaremos encantados de verte a ti (y a tus pies) para ayudarte.

 

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