Qué es la queilitis y cómo prevenir los labios
Los labios agrietados, rojos y con esa sensación de quemazón constante no son solo molestia. La queilitis es una inflamación de los labios que puede ir desde una leve descamación hasta heridas sangrantes que duelen al hablar o comer. Lo vemos a diario en la farmacia, sobre todo cuando cambia el tiempo o llega el frío intenso.
Pero no solo el clima tiene la culpa. Hay factores que van desde la forma de respirar hasta el estado de tu sistema inmune. Algunos casos se resuelven con un buen bálsamo labial, otros necesitan algo más específico.
¿Qué es la queilitis?

La queilitis es una inflamación aguda o crónica del tejido labial que afecta tanto a la superficie como a las comisuras de la boca. No es solo sequedad. Es una reacción inflamatoria que puede tener origen en múltiples causas: desde hongos hasta alergias.
Hay gente que la arrastra durante semanas sin entender qué pasa. Y es que no todos los labios agrietados son iguales. Algunos casos responden bien a hidratación intensiva, otros necesitan tratamiento antifúngico o corticoides tópicos según el tipo específico que tengas.
Síntomas más comunes de la queilitis
Los síntomas varían según el tipo, pero hay señales que se repiten. Enrojecimiento, descamación y sensación de ardor constante son el trío que más consultas genera. Muchas veces aparecen grietas en las comisuras que sangran al abrir mucho la boca.
También puede haber hinchazón, pequeñas costras amarillentas o blanquecinas, y esa tirantez que te recuerda constantemente que algo no va bien. ¿Los labios te pican y sientes que ningún bálsamo aguanta más de media hora? Probablemente no sea solo sequedad ambiental.
Principales causas de la queilitis

Las causas de la queilitis son tan variadas que a veces cuesta dar con el origen exacto. El frío extremo y el viento resecan la piel, pero hay más. Lamerse los labios constantemente es un clásico: la saliva contiene enzimas digestivas que irritan el tejido labial.
Los hongos tipo Candida son habituales en las comisuras, especialmente si usas aparatos de ortodoncia o tienes prótesis dentales. Las deficiencias de vitamina B12, hierro o zinc también juegan su papel. Y no olvidemos las alergias: algunos pintalabios, dentífricos o medicamentos pueden desencadenar una reacción inflamatoria.
Respirar por la boca mientras duermes reseca brutalmente los labios. Lo que empieza como sequedad acaba en inflamación si no se corta a tiempo.
¿Cómo tratar la queilitis adecuadamente?
El tratamiento depende del origen, pero hay una base común: hidratar en profundidad y eliminar el factor irritante. Si es por hongos, necesitarás un antifúngico tópico como miconazol o nistatina. Para casos con inflamación importante, los corticoides suaves aplicados unos días hacen maravillas.
Como base, merece la pena apostar por bálsamos labiales que lleven buenos emolientes y reparadores de la barrera (vaselina/petrolatum, lanolina purificada, glicerina, ceramidas u otros aceites minerales o vegetales de calidad), y aplicarlos varias veces al día para sellar la hidratación y proteger del frío, el viento y la saliva. Estos productos ayudan mucho, pero si hay infección por hongos o bacterias, o un déficit de vitaminas o hierro detrás, el bálsamo por sí solo no va a ser suficiente: hay que tratar también esa causa.
Y algo básico que la gente olvida: deja de lamerte los labios. Cuanto más los mojas con saliva, peor. Eso, que parece que alivia, en realidad irrita más y mantiene la queilitis. Si tienes grietas en las comisuras que no mejoran en una semana con hidratación, mejor que pases por la farmacia o el médico para descartar candidiasis, alergia de contacto o algún problema interno que haya que corregir..
Nuestra valoración profesional
Lo que vemos en farmacia es que mucha gente arrastra queilitis durante meses pensando que es solo sequedad. Se pasan por el mostrador probando un bálsamo tras otro sin resultado porque el problema real es otro: una candidiasis en las comisuras, una alergia al flúor, u otros componentes del dentífrico, o una dermatitis de contacto.
Si llevas más de dos semanas con los labios inflamados y la hidratación convencional no funciona, no insistas. Consulta. Algunas queilitis esconden déficits nutricionales o enfermedades sistémicas que conviene descartar. El tratamiento adecuado existe, pero primero hay que saber qué tipo tienes exactamente.
Fuentes consultadas
- Rogers RS. Cheilitis. StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2025. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29262127/
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- Cheilitis. DermNet New Zealand. 2026. Disponible en:https://dermnetnz.org/topics/cheilitis
- Kurnatowska A, et al. Differential diagnosis of cheilitis – how to classify cheilitis? Pol J Pathol. 2018;69(4):345–354. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6531998/
- Angular cheilitis. In: MSD Manual Professional Edition. Kenilworth (NJ): Merck & Co.; 2025. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/professional/dental-disorders/lip-and-tongue-disorders/lip-ulcers-and-inflammation